miércoles, 23 de agosto de 2017

'La estrategia del pequinés': una obra maestra de Alexis Ravelo

    
    "Del Rubio se decía que había sido mercenario, que había andado por Gibraltar, que había trabajado como guardaespaldas de narcos y pertenecido a bandas de atracadores. También se decía que era el hombre a quien había que acudir si se necesitaba una papela o una piedra de hachís o sexo por encargo. Todo rumores. Nada confirmado. Lo que el Palmera sabía era que el Rubio hablaba poco, sonreía mucho y se podía confiar en él.

    Así era el Rubio: frío, eficaz, pragmático y duro como el corazón de banquero".

    Este libro es dinamita pura. Merecidísimo Premio Hammett 2014. Una oda a la novela negra más triste, cruel y desencarnada. Una novela sobre perdedores que creen en la victoria, mafia apoyada por policías corruptos y una Gran Canaria asolada por la pobreza y el 'no hay futuro'.

    "-Tengo mucho camino andado, Tito. He comido mucha mierda y he hecho cosas que avergonzarían a un verdugo. Y sé que nos hemos conocido en un estercolero, en un puto vertedero de basuras. Pero hoy me has hecho sentir que puedo pasar entre la basura sin mancharme. No sé si serás así siempre, pero, por lo menos hoy, me has hecho sentir así. Y no quiero irme a mi casa".

      Esta es una historia que llega al alma y la golpea. Un libro que quema y se cuela bajo la piel. Tito, Cora y El Rubio forman parte de una banda de criminales con escrúpulos y ética, esa que diferencia al cruel asesino del perdedor que da dentelladas desesperadas por una vida mejor.

    Hay párrafos que por su intensidad de lumpen urbano me recuerdan pasajes del genial Francisco Casavella, en otros se adivinan esa otra obra maestra de Alexis Ravelo: 'La última tumba'. Es como un Andreu Martín de los años 80 actualizado. O como las narraciones poderosísimas de Carlos Zanón.

    La historia se devora fácilmente. Los golpes de efecto son brutales. Hay sangre a borbotones en medio del amor más profundo y de las lealtades más inquebrantables. Nos preguntamos si finalmente un tipo que nace marcado con el fracaso podrá darle la vuelta a la tortilla para convertirse en un ganador... y si los poderosos les dejarán vivir en libertad.

    Indispensable historia sobre bandas que traicionan a sus jefes, amigos que traicionan a los suyos y narcos implacables en acción. Profundo libro cargado de poder, escenas intensas y moraleja... o no. Viva la vida y vida la muerte... pero los principios ante todo, aunque sea entre ladrones.

La mejor novela negra para el verano 2017

    'El salto del caballo', de Ricardo Alía. La investigación de una especie de Harry Callahan autóctono, domiciliado en Donostia y dueño de un Mustang GT Cobra Jet, de 1968, blanco con rayas negras incautado a un capo ruso, sobre un cruento asesino en serie, es la excusa perfecta para desarrollar esta tercera parte de la tremenda saga 'Trilogía del Zodiaco'. La protagoniza el inspector de la Ertzaintza (ex policía nacional) Max Medina, junto a su compañera la inestable agente Erika López. Mucha suciedad y conjuras peligrosas. Su puntito de humor también se agradece. Se goza. PD: Más que recomendables las otras dos piezas de esta bestial trilogía: 'El vuelo de la serpiente' y 'El signo del dragón'.



      'Besar al detective', de Élmer Mendoza. Es imprescindible para los amantes de la novela negra. Un puntazo. Crudo y real. El inspector Edgar 'El Zurdo' Mendieta de la Policía Ministerial de Culiacán, capital de Sinaloa, es una auténtica delicia. La imagen brutal y salvaje del México actual domina en esta obra maestra del género. El lenguaje es exuberante y la historia poderosa. Como lo son todas las protagonizadas por 'El Zurdo', medio héroe, medio hombre de a pie y medio demonio. El narco, el tráfico de armas, el FBI y un asesino en serie se mezclan en esta delicia de la negra, negrísima, con alto contenido de crítica social.



    'Soy Pilgrim', de Terry Hayes. Es otro de los títulos irrenunciables para los enamorados del género que mezcla novela negra y policíaca, historias de espías a lo James Bond, misterio, aventuras y thriller. Pese a su enormidad (864 páginas) se lee en un periquete. También posee cierto aroma a 'El silencio de los corderos'. Desde luego, es una obra total, protagonizada por un secretísimo, sencillo y letal agente especial, tan secreto que solo dos personas saben de su existencia. Nazis, asesinos en serie y millonarios sin escrúpulos se dan la mano desde EE.UU. hasta Rusia, pasando por Turquía, Londres y Berlín. Es realmente necesario leerla y disfrutarla. Cada giro es más interesante que el anterior.  


    'El cuervo a través del cristal', de Carlos Meneses Nebot. Es una obra diferente. No es negra negrísima, pero al mismo tiempo es negra negrísima. Las extrañas muertes salvajes de jóvenes homosexuales, relacionados con el mundo de la noche y las drogas, da pie a la investigación por parte de uno de los policías más desquiciados de la historia: prototipo de mala persona y mala bestia. Eso sí, tiene su porqué, por que si no, sería para llevarlo directamente al paredón. Víctor Aguirre, además, reúne parte de Lew Archer y Philip Marlowe. El humor negro y bestia es otro de los sellos de la casa. Impactante y sucia, como una patada de Roberto Carlos en la entrepierna. 



    'La cajita de rapé', de Javier Alonso García-Pozuelo. Una especie de Sherlock Holmes hispano, más concretamente, castizo, bigotudo y que atiende al nombre de comisario de La Latina, José María Benítez, debe investigar la extraña muerte de una doncella -y la desaparición de su amiga- en el Madrid de 1861, donde las puñaladas traperas entre liberales y conservadores apenas permiten fenecer en paz a un Imperio herido de muerte. Es una historia con una trama muy trabajada y perfectamente narrada, sobre un policía íntegro, que no se deja comprar pese a las cuantiosas ofertas y con un pasado oscuro. Ser leal, servicial y recto en esa época era casi imposible, pero a Benítez no le temblará el pulso caiga quien caiga. Genial libro.



    Es muy buena. Diferente. Te hace pensar. Es épica. E inesperada. Recorre tres generaciones de la familia Burroughs, auténticos dueños de un condado, en las montañas al norte de Georgia. A cada cual más inhumano y bestia. Asesinos, pendencieros y sin alma. Deberán pagar -o no- sus múltiples pecados. Imprescindible. Con sabor a los clásicos negros, negrísimos. Una actualización de Hammett y Chandler. Drogas, prostitución, violencia, venganza, acción e investigaciones federales.

viernes, 18 de agosto de 2017

'Muñecas rotas': un poco rollo

    Este libro se lee con facilidad. Hasta el genial Stephen Fry lo alaba. Pero es un poco rollo. Podría entretener y lo que hace es aburrir. Es prescindible.

    Lo único que aporta de nuevo es que el protagonista, un cazador de asesinos en serie, asociado al FBI, es hijo de un tipo al que ajusticiaron con la inyección letal tras matar a doce mujeres. El padre, un modelo para la sociedad, su familia, su trabajo y su barrio, asesinó a una docena de jóvenes en 13 años.

    Ahora, el sabueso de los asesinos en serie está en Londres a la búsqueda de un criminal que no mata a mujeres, las tortura y después practica una lobotomía convirtiéndolas en muertas en vida.

    La acción sucede en capítulos contrapuestos. En uno se habla de la labor policial, con alguna que otra frase destacable, y en el otro, de la actuación de enigmático criminal que ya va por su quinta víctima.

    La obra es fácil de leer y puede hasta entretener, pero es prescindible. Es decir, por delante hay cientos de libros que merecen más la atención. Se trata de un segunda fila para noches de insomnio.

miércoles, 2 de agosto de 2017

'El Ángel', de Sandrone Dazieri: potentísima

    'El Ángel', de Sandrone Dazieri, es una pedazo de novela negra. En la línea de esa obra maestra titulada 'No está solo'. En esta ocasión, en la segunda aventura del friki y genio Dante Torre, y de la policía 'al borde de un ataque de nervios' Colomba Caselli, la investigación se centra en la caza de una brutal asesina en serie, un máquina de matar aquejada por una extraña y terrible enfermedad.

    El libro se lee de cabo a rabo sin parar. Engancha. La mezcla de misterio, terror, crímenes, thriller y novela policíaca hace las delicias de los amantes del este tipo de literatura.

    Nunca se sabe hacia dónde irá la trama. El argumento está muy trabajado y los golpes de efecto son más que efectivos. La acción es muy determinante. Los peones se mueven en el tablero de la historia con inteligencia, interés y poderío. 

    El escritor es creativo y majestuoso en la construcción de la novela. Los personajes son atractivos, sobre todo Los Tres Amigos. Detrás, un experimento ruso finalizado en catástrofe en 1986 que deja escapar de la oscura 'Caja' a terribles asesinos.

Duros y sin concesiones

    Una carrera por la venganza dominará esta 'road movie' a través de la URSS, Italia y Alemania. La pareja de investigadores deberá hacer frente, con la oposición de la cúpula policial, a un asesinato en masa ocurrido en el interior de un tren llegado a la estación Termini de Roma. Ahí empieza el misterio. Nada es lo que parece. Y las cosas, poco a poco, se van enredando hasta el inesperado final. 

    Así, habrá una tercera parte de la saga de Torre y Caselli: una policía dura y traumatizada y un joven agobiado por el secuestro de 13 años, atiborrado de antidepresivos, alcohol y ansiolíticos, pero con un sexto sentido a la hora de destapar mentiras y solucionar las más enrevesadas historias delictivas.

jueves, 20 de julio de 2017

'No está solo', de Sandrone Dazieri: terriblemente bueno

    'No está solo' es buena, muy buena. Un poderoso e intenso thriller que no se puede dejar hasta el final. Porque las incógnitas que esconde nos atrapan y no nos permiten dejar la historia hasta su potente final.

    Es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Más que novela negra es un thriller policíaco de gran calado, con asesinatos extraños, desapariciones inexplicables y conspiraciones secretas iniciadas en los años 80.

    Los protagonistas principales son más que atractivos: una agente de policía de Roma, Colomba Caselli, especializada en investigación criminal, de baja por un suceso terrorífico ocurrido en París; y un joven, Dante Torre, con capacidades superiores para la investigación, trastornado y aquejado por las secuelas de un secuestro que duró 11 años.

    Van tras los pasos de 'El Padre' un elemento inexplicable que podría ser el causante de numerosos actos luctuosos del presente. 

    Acción, investigación en los bajos fondos, tráfico de material pederasta, posibles policías corruptos, experimentación médico-militar... y otros elementos oscuros hacen que este libro sea imprescindible. Nunca defrauda. 

    Y todos los giros que adopta la trama son inesperados y cada vez con una mayor dosis de misterio. No sabemos a dónde nos llevará la historia, surtida de escenas y escenarios más que interesantes, incluso adictivos. 

    Pedazo de libro que hay que leer sí o sí. Obra maestra de Sandrone Dazieri.

lunes, 10 de julio de 2017

'Ícaro', de Deon Meyer: correcta

    Para los amantes del borrachuzo y sensible detective de los Halcones de Ciudad del Cabo, Benny 'Bena' Griessel, esta es una novela entretenida y que se lee con gusto. Para los enamorados de la novela negra exótica, mucho mejor -por oscura y dura- adentrarse en 'Trece horas' o 'Sombras del pasado'.

    'Ícaro' es muy correctita, pero carece de garra. Eso sí, la trama está muy cuidada. Buscamos conocer qué le pasó a Ernst Richter, joven nuevo rico propietario de una 'startup' que facilita coartadas a los maridos y mujeres que le ponen los cuernos a su pareja.

    Al mismo tiempo, Griessel regresa a por los viejos hábitos que convirtieron su vida en un infierno.

    En esta ocasión toma mayor preponderancia la figura del policía malo, el compañero de Bena, el agente mestizo 'bruin' Vaughn Cupido, quien se hace cargo de la investigación, un entramado de empresas de nuevas tecnologías con antiguos viticultores de Stellenbosch.

    Vale la pena, pero si no se lee no pasa nada, ya que se trata de una comedia ligera dentro de la excelente y genial serie de Deon Meyer sobre oscuros crímenes en Sudáfrica. 

    El punto de humor, entre negro, ácido e inglés, que incorpora a la historia es de lo mejor de la novela.

martes, 27 de junio de 2017

'Irène', de Pierre Lemaitre: una salvajada inclasificable

    "Cada vez más áspero. Los primeros libros le parecieron más bien clásicos. Detectives privados enmoheciendo en despachos grasientos, bebiendo café y comiendo dónuts, delante de montones de facturas sin pagar. Asesinos tarados dando rienda suelta a sus impulsos psicópatas".

    "Después el estilo cambia de forma. Cada vez más perturbado, James Ellroy empezaba a escupir inhumanidad en estado puro. Los bajos fondos de la ciudad aparecían como la metáfora de una humanidad desesperante y sin ilusión. El amor tenía el gusto amargo de las tragedias urbanas. sadismo, violencia, crueldad, el poso de nuestros fantasmas tomaba cuerpo en su cortejo de injusticias y revanchas, de mujeres maltratadas y asesinatos sangrientos".

    'Irène', de Pierre Lemaitre, es novela negra sucia, inclasificable, cargada de literatura profunda y un marcado aire irónico típicamente francés.

    Un asesino en serie terriblemente inteligente hace su aparición para matar, sin dejar rastro, siguiendo los crímenes trazados en los libros por los genios de la novela negra.

    Así, el comandante Camille Verhoeven, bajísimo, a lo Toulouse Lautrec, deberá dirigir a la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial de París a la caza del desalmado.

    La doble muerte de unas jóvenes prostitutas dan inicio a esta partida de ajedrez entre la brillantisima mente del criminal y la poderosísima cabeza del policía. En este caso, el asesinato copia al más brutal que comete Patrick Bateman en 'American psycho'. Otro de los homicidios sigue al pie de la letra a William MacIlvanney en la genial 'Laidlaw'.

    Las desconexiones hacia la vida personal de Verhoeven, sobre su familia y mujer Irène forman parte de una perfecta estructura de novela negra y policíaca que va más allá del género.

    La crítica social y a los medios de comunicación establece una línea perfectamente visible en toda la trama. Y la investigación metódica, casi a lo Holmes, llena el libro. Hay aspectos, incluso, que nos trasladan a la película 'Seven'.

    Un gran descubrimiento. Una obra diferente. Con grandes cargas de profundidad y sin concesiones.

lunes, 26 de junio de 2017

'Bull mountain', de Brian Panowich: épica y clásica, ambientada en las montañas de Virginia

    "La mayor parte de los caballeros que frecuentaban el Time-Out eran conductores de camiones pesados en las últimas tras una maratón de anfetas, o maridos obesos de algún condado que tratan de pasar desapercibidos con sus gorras de béisbol caladas... Un hatajo de fracasados y degenerados. El lugar olía siempre como el retrete de una gasolinera que hubiesen intentado limpiar con un cubo de perfume barato de Avon, y los cuerpos desaliñados de una decena de hombres grasientos sentados tras las mesas, rascándose y manoseando fajos de billetes de un dólar o es que ayudase".

    Es muy buena. Diferente. Te hace pensar. Es épica. E inesperada. Recorre tres generaciones de la familia Burroughs, auténticos dueños de un condado, en las montañas al norte de Georgia. A cada cual más inhumano y bestia. Asesinos, pendencieros y sin alma. Deberán pagar -o no- sus múltiples pecados.

    La descripción de la América profunda con su suciedad y oscuridad es perfecta. La trama, además, es de las mejores. No nos esperamos nada de lo que sucede. Todo es poderoso y brutal. Salvajismo en pleno siglo XXI.

    Es un libro que se devora. Que no deja indiferente a nadie. En el que se mezcla la sed de venganza con el tráfico de drogas, prostitución, FBI y un sheriff un tanto peculiar.

Personajes al borde del abismo

    Es una historia que se produce en el presente pero que bucea en tres, incluso cuatro generaciones, de la familia propietaria de una montaña con comportamientos más que animales.

    Los personajes son de carne y hueso, malos y buenos, pero sobre todo humanos y, por tanto, tocados por las más bajas pasiones, aunque algunos intenten escapar de la oscuridad, muy presente en todo el libro y dueña de la acción.

    Una novela total y negra, negrísima, con sabor a los clásicos de Hammett y Chandler. Imprescindible.

jueves, 15 de junio de 2017

'La prueba del ácido', de Élmer Mendoza: la bomba, la releche, la ostia...

            "Reparó en que andaba tan atarantado que no traía ni pistola ni esposas y de pronto se sintió
extraño: ¿Quién era él para entrar y escandalizar a los hombres más poderosos del Estado? No soy más que un pinche poli pendejo y ni siquiera estoy seguro de lo que soy realmente; yo, un pobre infeliz, ¿tengo derecho a interrumpir una reunión tan chingona donde todos ríen y disfrutan? Soy un fracasado, un idiota que está robando oxígeno, ¿qué he hecho en mi vida? Nada, chuparme el dedo y ladrarle a la luna. Un cabrón que no vota, que no pide aumento, que no es cribe cartas, que no tiene dirección de internet, que no ha viajado, que no cree en Dios ni en la Iglesia, vamos, ni siquiera en los pinches ovnis que ponen roja la luna. Un cabrón permanentemente abandonado que no fue capaz de identificar a su único hermano en el velorio de su madre, un pendejo que no tiene vieja y que seguramente está perdiendo la capacidad de coger como Dios manda".

    'La prueba del ácido', de Élmer Mendoza, es la bomba, la releche, la ostia... Un indispensable de la novela negra en español, junto a los genios González Ledesma, Andreu Martín, Juan Madrid, Lorenzo Silva, Vázquez Montalbán...

    La saga protagonizada por el detective Edgar 'El Zurdo' Mendieta es puro oro negro. Es una patata en la entrepierna y un ópercut en el pómulo. Las investigaciones de crímenes comunes, mezcladas con el narco, la corrupción política y los bajos fondos de México hacen las delicias del más exigente lector de novela negra.


    Dotada de gran crítica social, 'La prueba del ácido' nos mantiene enganchados a la trama en la que queremos saber quién asesino a una de las preciosidades más grandes de Culiacán, Mayra Cabral de Melo, a la vez que se busca al asesino de un agente del FBI encubierto que actuaba en Sinaloa.

    Sexo y gastronomía son los otros ingredientes de esta pedazo de novela, ricamente pertrechada por el lenguaje coloquial mexicano, una delicia que se comprende gracias al contexto, y dominada por un ritmo infernal, ágil y endemoniado.

    'El Zurdo' es uno de los personajes con mayor carisma de la novela negra y policíaca porque no es un superhéroe, todo lo contrario, incluso es un tipo que de tanto en cuando recibe sus buenas trompadas.

Ni los Rolling Stones

    En su volkswagen Jetta, repleto de temas de los clásicos del rock internacional, y con miedo a morir antes que Mick Jagger, maneja por Cualiacán en búsqueda del sentido de su vida y deteniendo a cabrones malnacidos.

    En definitiva, una gozada absoluta. 

    P.D: Los encuentros que tiene con el boxeador Yoreme (que tumbó a Julio César Chávez) y el gachupín Miguel de Cervantes son antológicos.

sábado, 10 de junio de 2017

'A grandes males', de Pérez Gellida: la más floja de la trilogía

    
    'A grandes males', la última de la trilogía 'Refranes, canciones y rastros de sangre' es la más floja. No la he acabado y eso que César Pérez Gellida es uno de los mejores escritores españoles de la actualidad de novela negra, policíaca y/o thriller.

    Hasta casi el final la novela es tan potente como las dos que la preceden: 'Sarna con gusto' y 'Cuchillo de palo', en las que el inspector Ramiro Sancho, el comisario Ólafur Olafson y la bipolar Erika Lopategui combaten a la secretísima y poderosísima Hermandad de los Hombres Puros, una especie de Club Bilderberg en macarra.


    En esta ocasión, la mayor parte de la acción transcurre en Argentina donde se nos muestra la zona del glaciar Perito Moreno, el edificio Barolo (misterioso y masón), y la zona de chabolas Villa 31.

    Hay acción y misterio a kilos. Pero, al final, la conclusión sobre la hermandad es un tanto larga, pesada y poco convincente. La novela es potente y está muy bien estructurada, pero finaliza como una escopeta de feria. Tanto Dante para tan flojo final, sobra.

    Sin embargo, esta segunda trilogía de Pérez Gellida es de sobresaliente, imprescindible para los amantes de la novela negra y del misterio.