domingo, 10 de abril de 2016

'Candy City', de Alberto López Aroca: genuino sabor a 'Cosecha Roja' y 'Boardwalk Empire'

   
    "Son todos mala gente. La mala gente tiene muchos enemigos. No te extrañe que los hayan matado a todos". 'La sangre de los King'. Jim Thomson.

     Leer -y disfrutar al máximo- 'Candy City', de Alberto López Aroca es como estar viendo 'Boardwalk Empire'. Aunque esta novela negra negrísima, ahora recuperada, fue escrita en 2010, antes del estreno en EEUU de la serie sobre la mafia producida por Martin Scorsese. El libro mezcla con maestría novela negra y western.

    "Para meterle miedo a un tipo, pero no miedo a que te den una paliza, sino miedo de verdad, basta con sacar las tijeras de podar y rebanarle un par de dedos de los pies: quedará cojo para toda la vida, pero podrá hacerse todas las pajas que quiera", decía Craig. 

    Hasta el protagonista se llama Thompson, Jonathan Thompson, un matón de gatillo fácil que trabaja para el capo James McCulloch, y es un émulo en menor grado del caimán Nucky Thomson, al que da vida en la pantalla Steve Buscemi.

    "Es cierto que nunca supimos qué había hecho O`Reilly para que la gente de McCulloch quisiera quitarlo de en medio, y bien podría haber sido el viejo asunto del Thurston Bank. Pero también es cierto que, en Candy, cualquiera puede tener un buen motivo para matarte en cualquier momento".

    'Candy City' podría ser el pueblo hermanado con Atlantic City de Nucky. "Por aquí se dice que si uno cava al pie de un árbol es casi seguro que encontrará un cadáver". Se lo dice Thomson a su amigo de la infancia y experto en el manejo de la navaja, el sanguinario Louis Katzenberger 'Katz'.

    'Candy City', la ciudad de la fábrica de dulces, tiene un aire a la localidad en la que se desarrolla una de las mejores novelas negras de todos los tiempos, 'Cosecha Roja', del genio Dashiell Hammet. Por ella desfilan todos los personajes oscuros y criminales hijos de una época terrible, el primer tercio del siglo XX en Estados Unidos, cuando se desarrolló la mafia, la prostitución y la venta de drogas.

     "Mi padre ingresó en la Policía de Candy en 1891, gracias a la influencia del abuelo Thompson. En varias ocasiones le pregunté a mi padre por qué no le había hecho juez, y siempre me respondía con las mismas palabras:

    -Antes de ser un juez justo, hay que aprender a ser un hombre justo."

    Esta es una obra maestra de la novela negra en castellano. Reúne en 209 páginas lo mejor de género, un compendio de personajes, lugares y acciones que se pueden hallar también en 'LA Confidencial', 'La Dalia negra' o en las obras más oscuras de Jim Thompson y Hammet.

    Las aventuras de los matones sin escrúpulos ni humanidad Thompson y Katz están repletas de crímenes, abusos, violaciones, violencia, alcohol y prostitución. Se mueven en un mundo en el que la vida no vale un centavo y la traición está a la orden del día.

    "Las autoridades de la ciudad felicitaron al juez Jonathan Edward Thompson por su estrategia.

-No puedes matarlos a todos -les dijo mi abuelo, y así se lo contó a mi padre-. Ellos lo saben, y tú también. Pero debes hacerles creer que lo harás de todos modos.

    Y dicho esto, montó en su calla y regresó a Oxfield."

    Un gran hallazgo que se puede conseguir en la página web del autor que hasta el 15 de abril se ofrece junto a 'Estudio en esmeralda'. Además, las ilustraciones de Sergio Bleda dan a la obra un aire de 'Deadwood' o 'Appaloosa'.