viernes, 20 de octubre de 2017

'La sustancia del mal', de Luca D'Andrea: insuperable, entre Dolores Redondo y Donato Carrisi, Stephen King y Jo Nesbo

    
    Es muy grande. Un libro de lectura obligatoria. Mantiene la tensión desde la primera página. Es adictivo. En 48 horas me lo cepillé. Quería saber quién fue el maldito hijo de su madre que masacró vilmente a Kurt, Markus y Evi.

    El aroma de esta obra maestra del thriller, firmada por el risueño Luca D'Andrea, natural de Bolzano, en los Alpes italianos, junto al Tirol, se asemeja a la maravillosa Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Tiene también un punto de Donato Carrisi. Los críticos internacionales lo ponen a la altura de Stephen King y Jo Nesbo.  


    El ser humano es el centro de este libro. Novela negra, criminal o de terror, como quiere llamarse. Aparte del enigma de qué bestia asesinó sin dejar pista alguna a los tres jóvenes en 1985 en la garganta de Bletterbach, al protagonista le persigue La Bestia, a la que encontró en una grieta de la montaña.

    Jeremiah Salinger, guionista de cine estadounidense, deberá enfrentarse a los secretos del pasado que se esconden en la pequeña y cerrada comunidad alpina de Siebenhoch. El mal y terribles sucesos ocurridos hace años acechan por todos lados.

    Este es un libro de oscuridades, las del ser humano, y de violencia, la que subyace bajo nuestra frágil pátina de civilización y códigos éticos.


    La locura, el dolor, el amor, el alcohol, las traiciones y todas las pasiones del ser humano se dan cita en este pedazo de libro que remueve las entrañas. Hay momentos de taquicardia y otros de dulce placer... entre los que navega el temor a que el mal más absoluto regrese para golpear a los queridos protagonistas,

    Una gozada total. 
    Una alambicada trama repleta de recovecos y giros inesperados. 

martes, 26 de septiembre de 2017

'Te veré bajo el hielo', de Robert Bryndza: más que efectiva y absorbente

    
    'Te veré bajo el hielo', de Robert Bryndza, es un thriller más que efectivo con una protagonista que engancha, la inspectora jefe Erika Foster, inteligente, rebelde, irrespetuosa con los superiores y y tremendamente eficaz.

    "Se pasó las tres horas siguientes recorriendo algunos de los pubs más cutres que había visto en su larga carrera. No era ya la miseria, la suciedad y los borrachos lo que más la enfermaba; era la desesperación pintada en las caras de la gente acodada en la barra, el desaliento con el que se desmoronaban en el asiento de un rincón, la apatía con la que echaban sus escasas monedas en las máquinas tragaperras".

    La trama, que consiste en la caza de un asesino en serie de prostitutas y que acaba de matar brutalmente a la hija de un rico y prepotente lord, está trabajada, esa adictiva y dotada de un profundo suspense.


       "Ivy la miró.
        
       -Los malos son siempre los peores, pero también los mejores. Y tú les dejas hacer contigo lo que quieran, aunque te duela, aunque no quieras..."

    Se critica a los poderosos que, sin escrúpulo alguno, utilizan a los demás para lograr sus objetivos. Se censura a los jefes de policía que, para no perder el puesto, se pliegan a los caprichos de estos mismos poderosos.

    "La inspectora se agarró a la cerca de la casa para conservar el equilibrio. Pensó que no tenía la menor idea de cómo debía actuar para parecer una persona 'normal'. Era capaz de enfrentarse a un cadáver y de interrogar a un agresor violento; había soportado sin inmutarse que le escupieran y que la amenazaran con una navaja. pero vivir en el mundo real como un miento de la sociedad. la asustaba. No sabía cómo debía comportarse una persona soltera sola y sin amigos".

    Al final, y pese a todos los impedimentos, a cuál más complicado de sortear, la justicia impera y los buenos triunfan sobre el mal. Aunque sea a base de sufrimiento, golpes y abusos.

    Es una novela que, sin ser una obra maestra, supera con creces el notable. Engancha y se hace devorar hasta el final. Ya espero con ansia la segunda entrega de esta saga que se titulará 'The Night Stalker'.

viernes, 22 de septiembre de 2017

'El carmín y la sangre', de Montero Glez: alocada, entretenida, diferente

       
    "Todo hombre tiene un demonio personal esperándole en alguna parte y el comandante Fleming encontraría el suyo durante la guerra".    

    Es una novela diferente. Como una comedia ligera, cargada de drama y de situaciones surrealistas. Con un final muy en la línea de 'El perfume', un desarrollo que nos remite a Valle-Inclán y un inicio de James Bond 007.

    "-Ningún sentimentalismo turbará la pureza de mi vicio. Tu amigo, ese que te paga la habitación, puede estar seguro de que no voy  a intervenir en lazos de pareja. Solo intervengo donde él no puede llegar. En el fondo, la guerra hace extraños enemigos de cama".


    No en vano, el protagonista es un espía inglés en Gibraltar en 1941. Se trata del comandante Ian Fleming el creador del agente secreto al servicio de su majestad más importante de todos los tiempos.

    "-La suiza deseaba un creampie -aseguró el comandante Fleming- y mira. Eso es lo que tiene el deseo, que no siempre puede desembocar en placer.

      -Usted sabrá si ella ha gozado -apuntó el mayor Donovan tan cortante como satisfecho.


       Entonces el comandante Fleming le miró muy fijo y aseguró:


       -Las mujeres por moral no se entregan todo lo que desean. Al contrario de los hombres, que si no se entregan es por inseguridad". 


    Su objetivo es acabar con los espías alemanes que pasan información al Eje para acabar con los barcos mercantes ingleses y así asfixiar a la Pérfida Albión.

    "-La guerra transforma hasta el extremo el alma de los hombres.

      -Y de las mujeres -afirmó ella.


      -No, las mujeres no tienen alma, aunque James Joyce y las novelas se empeñen en lo contrario -aseguró el comandante Fleming, fatalmente". 

    Entre Gibraltar, La Línea y la venta de Juan Vargas, el flemático, aventurero y jugador Fleming se las verá con personajes dignos de los esperpentos y la picaresca más española. 

Gestapo, marineros nazis y bulerías

    "Adolf Claus, sin perder la seriedad, aseguró:

      -España es un pueblo que se entrega a la muerte y a los uniformes como si existiese vida más allá de la muerte y de los uniformes. Sus mujeres son muy pasionales, ya lo verá".


    El teniente coronel abusón de la Guardia Civil Ignacio Molina, la bailaora poco fiable Juana 'La Petenera' (con este nombre bautizará el famoso cóctel mezclado y no agitado al que está abonado James Bond), el Académico limpiabotas con gafas de culo de vaso, el sarasa guitarrista Tachuela, el duro mayor americano Wild Bill y el viejuno y senil gobernador Jock.

martes, 12 de septiembre de 2017

'Miserere', de Manuel Sosa: la alta literatura aplicada a una novela negra, negrísima

    "-Disculpe, Juan -aún de pie, cruza ambas piernas-, pero los sentimientos son complicados. Las personas lo somos también.

       -Ciertamente -aparta la biblia cerrada-, pero son sencillos nuestros valores".

    Esta novela, entre negra, negrísima, policíaca y thriller, es diferente. Por su elevada carga literaria. Es intensa. Con una prosa profunda y trabajada. Habla, de otra manera, alejada de los estereotipos, de los bajos fondos, de las miserias humanas, del dolor y de la codicia.

    "La mujer es un constructo para el placer y la compañía. Toda ella néctar para quedar satisfecho. Son receptáculos de los que beber o libar. Preciosos receptáculos. Si te muestras fuerte y eres estricto, acaban por dejar que sorbas ese néctar".

    Los personajes están destrozados y destruyen todo lo que les roza. Y cuando no lo están, maquinan para dañar a los demás, con la única excusa de la búsqueda del poder.

    El juez de guardia Horacio Misericordia es un ser humano alcohólico y destrozado. Procedente de un medio rural de la Castilla más profunda, sufrió de pequeño en casa a un padre borracho y pendenciero, y ahora debe lidiar con su peor enemigo: él mismo. 

    "Con la velocidad solo permanecen la viveza y la hombría porque conducir me desprende del orgullo y el deseo".


    En la búsqueda de su hija, abandonada y perdida, se dejará media vida, mientras un grupo de agentes vendidos intenta quitarlo de en medio y un político aún más corrupto lo quiere inhabilitar.

    "Él, un estudiante de Filosofía perdido en Madrid con una beca Erasmus, hablaba el español de los bares y el francés de Sastre, el castellano de las litronas y el galo de Stéphane Hessel, las palabras de José Luis Sampedro y las blasfemias de las banlieues. 

    Un enamorado de Marx, la conversación callejera, las asambleas y el hachís que veía en Lucía un objeto de cariño y compasión, una Sócrates callada con quien entablar diálogos y arengas reivindicativas sin contestación".


    Porque hay lazos que unen a los tres. Juez, político (Juan Albay de la Rocha) e hija, Lucía. Unas relaciones rocambolescas y rodeadas de podredumbre. 

Infierno sobre la tierra

    El libro no es de lectura fácil por una manera de narrar muy inteligente, que quiere que el lector ponga de su parte; una prosa de elevada carga literaria. Como un poema oscuro y denso sobre los peores instintos de la humanidad. Un libro muy intenso. Excesivamente intenso.

    "Si algo somos es nuestra infancia. A veces enumero los errores heredados de ella. Otras veces los daños. Las injurias. La niñez debería ser terreno para la nostalgia o la felicidad, tal y como cuentan el cine y las novelas".

   Llega a lo más hondo del alma y no deja indiferente. Los perdedores y antihéroes casi dan lástima si no fuera por la maldad y egoísmo que destilan.

lunes, 4 de septiembre de 2017

'La chica en la niebla', de Donato Carrisi: adictiva y misteriosa

        "- Os dije que el mal es el motor de cualquier narración: los héroes y las víctimas solo son un instrumento, porque a los lectores no les interesa la vida cotidiana, ya tienen la suya. Quieren conflictos, solo así consiguen distraerse de su propia mediocridad. -Miró intencionadamente al agente especial-. recordad: el malo es quien hace que la mediocridad sea más aceptable, él es quien 'hace' la historia".
    
    'La chica en la niebla' tiene la virtud de que mantiene un intenso misterio, aderezado con un toque de maldad, desde la primera hasta la última página. 

    "En cambio, se había callado. Porque eso es lo que hacen los pecadores: se callan y, al callarse, mienten".

    Es un thriller con un ambiente oscuro y denso, en el que la maldad más absoluta invade un tranquilo y pacífico pueblo italiano, en su frontera con Austria. Te atrapa desde el principio y crea adicción.

    "Desprenderse del pasado solo era una manera de no tener que admitir los propios fracasos".

    Y lo peor de todo es que esa maldad es la más terrible, la que surge de la gente normal, de lo pacífico, pero absolutamente corrompido.

    Igualmente, la novela, una delicia por su final más que inesperado, es una dura crítica al mundo de los medios de comunicación, en los que priman los cabezas de turco, el espectáculo, antes que descubrir a los verdaderos los culpables. El circo de las televisiones en las noticias de sucesos recibe un palo más que merecido.

    "- A propósito de proverbios -afirmó, tranquilo-, en una ocasión alguien dijo que el pecado más estúpido del diablo es la vanidad. -Después abandonó el local haciendo sonar el avisador de la puerta". 

    En cuanto a los personajes, terrible es el agente especial Vogel, un tipo sin escrúpulos ni ética ni moral, más interesado en manipular y aparecer en la tele, que en descubrir la verdad que se esconde tras la desaparición de una inocente niña.

Ya firmó la colosal 'El cazador de la oscuridad'

    El inicio, con la aparición del agente, en medio de un accidente, en dudosas circunstancias, dos meses después de la desaparición de Anna Lou Kastner, es potente por lo que conlleva, entre mágico, maligno e inexplicable.

    Se disfruta. Es pata negra. Carrisi es un genio del suspense. Un estudioso en profundidad de la dual alma humana, sumida siempre en una lucha entre el bien y el mal, entre los más oscuros deseos y punciones que se esconden tras nuestra fachada más tranquila y amable.

jueves, 31 de agosto de 2017

'El aviso', de Paul : no acaba de arrancar

    Por un euro lo compré en una librería con muy buenas ofertas literarias, junto a la Glorieta de Bilbao. Mientras que 'Cuarenta maneras de decir dolor', de Gilles Blunt, es un muy buen libro (también por un euro); 'El aviso', de Paul Pen, me dejó que ni fu ni fa, ni chicha ni limoná. 
    
    Y eso que al principio prometía. Sin embargo, se alarga demasiado en las descripciones y no acaba de poner en marcha la historia. Que es entre rara (en su peor sentido) y lenta.

    Se nota que es un buen narrador, pero fue incapaz de atraer mi atención más allá de la página 50. 

    Los personajes también son extraños, poco creíbles y acebollados. 

    A mí, no me ha atrapado más que al inicio. Después, el misterio se ha esfumado para convertirse en aburrimiento.

    En otra ocasión será. 

    PD: 'El brillo de las luciérnagas', otra de sus obras, está recogiendo muy buenas críticas.

miércoles, 30 de agosto de 2017

La mejor novela negra para el verano 2017

    'El salto del caballo', de Ricardo Alía. La investigación de una especie de Harry Callahan autóctono, domiciliado en Donostia y dueño de un Mustang GT Cobra Jet, de 1968, blanco con rayas negras incautado a un capo ruso, sobre un cruento asesino en serie, es la excusa perfecta para desarrollar esta tercera parte de la tremenda saga 'Trilogía del Zodiaco'. La protagoniza el inspector de la Ertzaintza (ex policía nacional) Max Medina, junto a su compañera la inestable agente Erika López. Mucha suciedad y conjuras peligrosas. Su puntito de humor también se agradece. Se goza. PD: Más que recomendables las otras dos piezas de esta bestial trilogía: 'El vuelo de la serpiente' y 'El signo del dragón'.



      'Besar al detective', de Élmer Mendoza. Es imprescindible para los amantes de la novela negra. Un puntazo. Crudo y real. El inspector Edgar 'El Zurdo' Mendieta de la Policía Ministerial de Culiacán, capital de Sinaloa, es una auténtica delicia. La imagen brutal y salvaje del México actual domina en esta obra maestra del género. El lenguaje es exuberante y la historia poderosa. Como lo son todas las protagonizadas por 'El Zurdo', medio héroe, medio hombre de a pie y medio demonio. El narco, el tráfico de armas, el FBI y un asesino en serie se mezclan en esta delicia de la negra, negrísima, con alto contenido de crítica social.



    'Soy Pilgrim', de Terry Hayes. Es otro de los títulos irrenunciables para los enamorados del género que mezcla novela negra y policíaca, historias de espías a lo James Bond, misterio, aventuras y thriller. Pese a su enormidad (864 páginas) se lee en un periquete. También posee cierto aroma a 'El silencio de los corderos'. Desde luego, es una obra total, protagonizada por un secretísimo, sencillo y letal agente especial, tan secreto que solo dos personas saben de su existencia. Nazis, asesinos en serie y millonarios sin escrúpulos se dan la mano desde EE.UU. hasta Rusia, pasando por Turquía, Londres y Berlín. Es realmente necesario leerla y disfrutarla. Cada giro es más interesante que el anterior.  


    'El cuervo a través del cristal', de Carlos Meneses Nebot. Es una obra diferente. No es negra negrísima, pero al mismo tiempo es negra negrísima. Las extrañas muertes salvajes de jóvenes homosexuales, relacionados con el mundo de la noche y las drogas, da pie a la investigación por parte de uno de los policías más desquiciados de la historia: prototipo de mala persona y mala bestia. Eso sí, tiene su porqué, por que si no, sería para llevarlo directamente al paredón. Víctor Aguirre, además, reúne parte de Lew Archer y Philip Marlowe. El humor negro y bestia es otro de los sellos de la casa. Impactante y sucia, como una patada de Roberto Carlos en la entrepierna. 



    'La cajita de rapé', de Javier Alonso García-Pozuelo. Una especie de Sherlock Holmes hispano, más concretamente, castizo, bigotudo y que atiende al nombre de comisario de La Latina, José María Benítez, debe investigar la extraña muerte de una doncella -y la desaparición de su amiga- en el Madrid de 1861, donde las puñaladas traperas entre liberales y conservadores apenas permiten fenecer en paz a un Imperio herido de muerte. Es una historia con una trama muy trabajada y perfectamente narrada, sobre un policía íntegro, que no se deja comprar pese a las cuantiosas ofertas y con un pasado oscuro. Ser leal, servicial y recto en esa época era casi imposible, pero a Benítez no le temblará el pulso caiga quien caiga. Genial libro.



    Es muy buena. Diferente. Te hace pensar. Es épica. E inesperada. Recorre tres generaciones de la familia Burroughs, auténticos dueños de un condado, en las montañas al norte de Georgia. A cada cual más inhumano y bestia. Asesinos, pendencieros y sin alma. Deberán pagar -o no- sus múltiples pecados. Imprescindible. Con sabor a los clásicos negros, negrísimos. Una actualización de Hammett y Chandler. Drogas, prostitución, violencia, venganza, acción e investigaciones federales.

domingo, 27 de agosto de 2017

'El libro de los espejos', de E. O. Chirovici: poderoso e inquietante thriller

    Poderoso thriller. 'El libro de los espejos' se lee del tirón. Porque queremos saber cuál de las tres versiones de un terrible asesinato es la verdadera. 

    Nada es lo que parece en este libro que mantiene una intensa tensión desde su primera página. Desde que el agente literario Peter Katz recibe un inquietante manuscrito sobre un crimen ocurrido 30 años atrás. 

    A partir de ahí empezará una investigación que en un principio llevará a cabo él mismo y que después encargará a un periodista y, finalmente, a un exagente para conocer la verdad del cruel y brutal asesinato ocurrido en diciembre de 1987.

    La clave del éxito de la novela es la pesada oscuridad que la envuelve desde sus primeras páginas. No sabemos a qué nos enfrentamos. Si a un grupo de malvados, a una bruja despiadada, a unos mentirosos compulsivos, a unos asesinos en serie...

    Este juego de espejos envuelve a los protagonistas, provocando que crean lo que no es, que den como verdadero lo falso, y que actúen cegados por sus impulsos más primarios. Un ambiente muy a lo 'Rebeca' o 'Recuerda'.

    Al final la verdad saldrá  la luz, pero de manera etérea, envuelta en un halo de misticismo, como cubierta con un velo de tejidos vaporosos. 

    Paralelamente, las vidas personales de los protagonistas de este potente thriller, muy bien escrito, sufrirán como si una maldición se hubiera ocupado de las tristes y/o exitosas vidas del agente de publicidad Richard Flynn, el psicológo excéntrico y famoso Joseph Wieder y la bella e inteligentísima Laura Baines.

    Para disfrutar de literatura de alto copete envuelta en un oscuro y poderoso misterio. Muy buena.

miércoles, 23 de agosto de 2017

'La estrategia del pequinés': una obra maestra de Alexis Ravelo

    
    "Del Rubio se decía que había sido mercenario, que había andado por Gibraltar, que había trabajado como guardaespaldas de narcos y pertenecido a bandas de atracadores. También se decía que era el hombre a quien había que acudir si se necesitaba una papela o una piedra de hachís o sexo por encargo. Todo rumores. Nada confirmado. Lo que el Palmera sabía era que el Rubio hablaba poco, sonreía mucho y se podía confiar en él.

    Así era el Rubio: frío, eficaz, pragmático y duro como el corazón de banquero".

    Este libro es dinamita pura. Merecidísimo Premio Hammett 2014. Una oda a la novela negra más triste, cruel y desencarnada. Una novela sobre perdedores que creen en la victoria, mafia apoyada por policías corruptos y una Gran Canaria asolada por la pobreza y el 'no hay futuro'.

    "-Tengo mucho camino andado, Tito. He comido mucha mierda y he hecho cosas que avergonzarían a un verdugo. Y sé que nos hemos conocido en un estercolero, en un puto vertedero de basuras. Pero hoy me has hecho sentir que puedo pasar entre la basura sin mancharme. No sé si serás así siempre, pero, por lo menos hoy, me has hecho sentir así. Y no quiero irme a mi casa".

      Esta es una historia que llega al alma y la golpea. Un libro que quema y se cuela bajo la piel. Tito, Cora y El Rubio forman parte de una banda de criminales con escrúpulos y ética, esa que diferencia al cruel asesino del perdedor que da dentelladas desesperadas por una vida mejor.

    Hay párrafos que por su intensidad de lumpen urbano me recuerdan pasajes del genial Francisco Casavella, en otros se adivinan esa otra obra maestra de Alexis Ravelo: 'La última tumba'. Es como un Andreu Martín de los años 80 actualizado. O como las narraciones poderosísimas de Carlos Zanón.

    La historia se devora fácilmente. Los golpes de efecto son brutales. Hay sangre a borbotones en medio del amor más profundo y de las lealtades más inquebrantables. Nos preguntamos si finalmente un tipo que nace marcado con el fracaso podrá darle la vuelta a la tortilla para convertirse en un ganador... y si los poderosos les dejarán vivir en libertad.

    Indispensable historia sobre bandas que traicionan a sus jefes, amigos que traicionan a los suyos y narcos implacables en acción. Profundo libro cargado de poder, escenas intensas y moraleja... o no. Viva la vida y vida la muerte... pero los principios ante todo, aunque sea entre ladrones.

viernes, 18 de agosto de 2017

'Muñecas rotas': un poco rollo

    Este libro se lee con facilidad. Hasta el genial Stephen Fry lo alaba. Pero es un poco rollo. Podría entretener y lo que hace es aburrir. Es prescindible.

    Lo único que aporta de nuevo es que el protagonista, un cazador de asesinos en serie, asociado al FBI, es hijo de un tipo al que ajusticiaron con la inyección letal tras matar a doce mujeres. El padre, un modelo para la sociedad, su familia, su trabajo y su barrio, asesinó a una docena de jóvenes en 13 años.

    Ahora, el sabueso de los asesinos en serie está en Londres a la búsqueda de un criminal que no mata a mujeres, las tortura y después practica una lobotomía convirtiéndolas en muertas en vida.

    La acción sucede en capítulos contrapuestos. En uno se habla de la labor policial, con alguna que otra frase destacable, y en el otro, de la actuación de enigmático criminal que ya va por su quinta víctima.

    La obra es fácil de leer y puede hasta entretener, pero es prescindible. Es decir, por delante hay cientos de libros que merecen más la atención. Se trata de un segunda fila para noches de insomnio.

miércoles, 2 de agosto de 2017

'El Ángel', de Sandrone Dazieri: potentísima

    'El Ángel', de Sandrone Dazieri, es una pedazo de novela negra. En la línea de esa obra maestra titulada 'No está solo'. En esta ocasión, en la segunda aventura del friki y genio Dante Torre, y de la policía 'al borde de un ataque de nervios' Colomba Caselli, la investigación se centra en la caza de una brutal asesina en serie, un máquina de matar aquejada por una extraña y terrible enfermedad.

    El libro se lee de cabo a rabo sin parar. Engancha. La mezcla de misterio, terror, crímenes, thriller y novela policíaca hace las delicias de los amantes del este tipo de literatura.

    Nunca se sabe hacia dónde irá la trama. El argumento está muy trabajado y los golpes de efecto son más que efectivos. La acción es muy determinante. Los peones se mueven en el tablero de la historia con inteligencia, interés y poderío. 

    El escritor es creativo y majestuoso en la construcción de la novela. Los personajes son atractivos, sobre todo Los Tres Amigos. Detrás, un experimento ruso finalizado en catástrofe en 1986 que deja escapar de la oscura 'Caja' a terribles asesinos.

Duros y sin concesiones

    Una carrera por la venganza dominará esta 'road movie' a través de la URSS, Italia y Alemania. La pareja de investigadores deberá hacer frente, con la oposición de la cúpula policial, a un asesinato en masa ocurrido en el interior de un tren llegado a la estación Termini de Roma. Ahí empieza el misterio. Nada es lo que parece. Y las cosas, poco a poco, se van enredando hasta el inesperado final. 

    Así, habrá una tercera parte de la saga de Torre y Caselli: una policía dura y traumatizada y un joven agobiado por el secuestro de 13 años, atiborrado de antidepresivos, alcohol y ansiolíticos, pero con un sexto sentido a la hora de destapar mentiras y solucionar las más enrevesadas historias delictivas.

jueves, 20 de julio de 2017

'No está solo', de Sandrone Dazieri: terriblemente bueno

    'No está solo' es buena, muy buena. Un poderoso e intenso thriller que no se puede dejar hasta el final. Porque las incógnitas que esconde nos atrapan y no nos permiten dejar la historia hasta su potente final.

    Es uno de los mejores libros que he leído últimamente. Más que novela negra es un thriller policíaco de gran calado, con asesinatos extraños, desapariciones inexplicables y conspiraciones secretas iniciadas en los años 80.

    Los protagonistas principales son más que atractivos: una agente de policía de Roma, Colomba Caselli, especializada en investigación criminal, de baja por un suceso terrorífico ocurrido en París; y un joven, Dante Torre, con capacidades superiores para la investigación, trastornado y aquejado por las secuelas de un secuestro que duró 11 años.

    Van tras los pasos de 'El Padre' un elemento inexplicable que podría ser el causante de numerosos actos luctuosos del presente. 

    Acción, investigación en los bajos fondos, tráfico de material pederasta, posibles policías corruptos, experimentación médico-militar... y otros elementos oscuros hacen que este libro sea imprescindible. Nunca defrauda. 

    Y todos los giros que adopta la trama son inesperados y cada vez con una mayor dosis de misterio. No sabemos a dónde nos llevará la historia, surtida de escenas y escenarios más que interesantes, incluso adictivos. 

    Pedazo de libro que hay que leer sí o sí. Obra maestra de Sandrone Dazieri.

lunes, 10 de julio de 2017

'Ícaro', de Deon Meyer: correcta

    Para los amantes del borrachuzo y sensible detective de los Halcones de Ciudad del Cabo, Benny 'Bena' Griessel, esta es una novela entretenida y que se lee con gusto. Para los enamorados de la novela negra exótica, mucho mejor -por oscura y dura- adentrarse en 'Trece horas' o 'Sombras del pasado'.

    'Ícaro' es muy correctita, pero carece de garra. Eso sí, la trama está muy cuidada. Buscamos conocer qué le pasó a Ernst Richter, joven nuevo rico propietario de una 'startup' que facilita coartadas a los maridos y mujeres que le ponen los cuernos a su pareja.

    Al mismo tiempo, Griessel regresa a por los viejos hábitos que convirtieron su vida en un infierno.

    En esta ocasión toma mayor preponderancia la figura del policía malo, el compañero de Bena, el agente mestizo 'bruin' Vaughn Cupido, quien se hace cargo de la investigación, un entramado de empresas de nuevas tecnologías con antiguos viticultores de Stellenbosch.

    Vale la pena, pero si no se lee no pasa nada, ya que se trata de una comedia ligera dentro de la excelente y genial serie de Deon Meyer sobre oscuros crímenes en Sudáfrica. 

    El punto de humor, entre negro, ácido e inglés, que incorpora a la historia es de lo mejor de la novela.

martes, 27 de junio de 2017

'Irène', de Pierre Lemaitre: una salvajada inclasificable

    "Cada vez más áspero. Los primeros libros le parecieron más bien clásicos. Detectives privados enmoheciendo en despachos grasientos, bebiendo café y comiendo dónuts, delante de montones de facturas sin pagar. Asesinos tarados dando rienda suelta a sus impulsos psicópatas".

    "Después el estilo cambia de forma. Cada vez más perturbado, James Ellroy empezaba a escupir inhumanidad en estado puro. Los bajos fondos de la ciudad aparecían como la metáfora de una humanidad desesperante y sin ilusión. El amor tenía el gusto amargo de las tragedias urbanas. sadismo, violencia, crueldad, el poso de nuestros fantasmas tomaba cuerpo en su cortejo de injusticias y revanchas, de mujeres maltratadas y asesinatos sangrientos".

    'Irène', de Pierre Lemaitre, es novela negra sucia, inclasificable, cargada de literatura profunda y un marcado aire irónico típicamente francés.

    Un asesino en serie terriblemente inteligente hace su aparición para matar, sin dejar rastro, siguiendo los crímenes trazados en los libros por los genios de la novela negra.

    Así, el comandante Camille Verhoeven, bajísimo, a lo Toulouse Lautrec, deberá dirigir a la Brigada de Homicidios de la Policía Judicial de París a la caza del desalmado.

    La doble muerte de unas jóvenes prostitutas dan inicio a esta partida de ajedrez entre la brillantisima mente del criminal y la poderosísima cabeza del policía. En este caso, el asesinato copia al más brutal que comete Patrick Bateman en 'American psycho'. Otro de los homicidios sigue al pie de la letra a William MacIlvanney en la genial 'Laidlaw'.

    Las desconexiones hacia la vida personal de Verhoeven, sobre su familia y mujer Irène forman parte de una perfecta estructura de novela negra y policíaca que va más allá del género.

    La crítica social y a los medios de comunicación establece una línea perfectamente visible en toda la trama. Y la investigación metódica, casi a lo Holmes, llena el libro. Hay aspectos, incluso, que nos trasladan a la película 'Seven'.

    Un gran descubrimiento. Una obra diferente. Con grandes cargas de profundidad y sin concesiones.

lunes, 26 de junio de 2017

'Bull mountain', de Brian Panowich: épica y clásica, ambientada en las montañas de Virginia

    "La mayor parte de los caballeros que frecuentaban el Time-Out eran conductores de camiones pesados en las últimas tras una maratón de anfetas, o maridos obesos de algún condado que tratan de pasar desapercibidos con sus gorras de béisbol caladas... Un hatajo de fracasados y degenerados. El lugar olía siempre como el retrete de una gasolinera que hubiesen intentado limpiar con un cubo de perfume barato de Avon, y los cuerpos desaliñados de una decena de hombres grasientos sentados tras las mesas, rascándose y manoseando fajos de billetes de un dólar o es que ayudase".

    Es muy buena. Diferente. Te hace pensar. Es épica. E inesperada. Recorre tres generaciones de la familia Burroughs, auténticos dueños de un condado, en las montañas al norte de Georgia. A cada cual más inhumano y bestia. Asesinos, pendencieros y sin alma. Deberán pagar -o no- sus múltiples pecados.

    La descripción de la América profunda con su suciedad y oscuridad es perfecta. La trama, además, es de las mejores. No nos esperamos nada de lo que sucede. Todo es poderoso y brutal. Salvajismo en pleno siglo XXI.

    Es un libro que se devora. Que no deja indiferente a nadie. En el que se mezcla la sed de venganza con el tráfico de drogas, prostitución, FBI y un sheriff un tanto peculiar.

Personajes al borde del abismo

    Es una historia que se produce en el presente pero que bucea en tres, incluso cuatro generaciones, de la familia propietaria de una montaña con comportamientos más que animales.

    Los personajes son de carne y hueso, malos y buenos, pero sobre todo humanos y, por tanto, tocados por las más bajas pasiones, aunque algunos intenten escapar de la oscuridad, muy presente en todo el libro y dueña de la acción.

    Una novela total y negra, negrísima, con sabor a los clásicos de Hammett y Chandler. Imprescindible.

jueves, 15 de junio de 2017

'La prueba del ácido', de Élmer Mendoza: la bomba, la releche, la ostia...

            "Reparó en que andaba tan atarantado que no traía ni pistola ni esposas y de pronto se sintió
extraño: ¿Quién era él para entrar y escandalizar a los hombres más poderosos del Estado? No soy más que un pinche poli pendejo y ni siquiera estoy seguro de lo que soy realmente; yo, un pobre infeliz, ¿tengo derecho a interrumpir una reunión tan chingona donde todos ríen y disfrutan? Soy un fracasado, un idiota que está robando oxígeno, ¿qué he hecho en mi vida? Nada, chuparme el dedo y ladrarle a la luna. Un cabrón que no vota, que no pide aumento, que no es cribe cartas, que no tiene dirección de internet, que no ha viajado, que no cree en Dios ni en la Iglesia, vamos, ni siquiera en los pinches ovnis que ponen roja la luna. Un cabrón permanentemente abandonado que no fue capaz de identificar a su único hermano en el velorio de su madre, un pendejo que no tiene vieja y que seguramente está perdiendo la capacidad de coger como Dios manda".

    'La prueba del ácido', de Élmer Mendoza, es la bomba, la releche, la ostia... Un indispensable de la novela negra en español, junto a los genios González Ledesma, Andreu Martín, Juan Madrid, Lorenzo Silva, Vázquez Montalbán...

    La saga protagonizada por el detective Edgar 'El Zurdo' Mendieta es puro oro negro. Es una patata en la entrepierna y un ópercut en el pómulo. Las investigaciones de crímenes comunes, mezcladas con el narco, la corrupción política y los bajos fondos de México hacen las delicias del más exigente lector de novela negra.


    Dotada de gran crítica social, 'La prueba del ácido' nos mantiene enganchados a la trama en la que queremos saber quién asesino a una de las preciosidades más grandes de Culiacán, Mayra Cabral de Melo, a la vez que se busca al asesino de un agente del FBI encubierto que actuaba en Sinaloa.

    Sexo y gastronomía son los otros ingredientes de esta pedazo de novela, ricamente pertrechada por el lenguaje coloquial mexicano, una delicia que se comprende gracias al contexto, y dominada por un ritmo infernal, ágil y endemoniado.

    'El Zurdo' es uno de los personajes con mayor carisma de la novela negra y policíaca porque no es un superhéroe, todo lo contrario, incluso es un tipo que de tanto en cuando recibe sus buenas trompadas.

Ni los Rolling Stones

    En su volkswagen Jetta, repleto de temas de los clásicos del rock internacional, y con miedo a morir antes que Mick Jagger, maneja por Cualiacán en búsqueda del sentido de su vida y deteniendo a cabrones malnacidos.

    En definitiva, una gozada absoluta. 

    P.D: Los encuentros que tiene con el boxeador Yoreme (que tumbó a Julio César Chávez) y el gachupín Miguel de Cervantes son antológicos.

sábado, 10 de junio de 2017

'A grandes males', de Pérez Gellida: la más floja de la trilogía

    
    'A grandes males', la última de la trilogía 'Refranes, canciones y rastros de sangre' es la más floja. No la he acabado y eso que César Pérez Gellida es uno de los mejores escritores españoles de la actualidad de novela negra, policíaca y/o thriller.

    Hasta casi el final la novela es tan potente como las dos que la preceden: 'Sarna con gusto' y 'Cuchillo de palo', en las que el inspector Ramiro Sancho, el comisario Ólafur Olafson y la bipolar Erika Lopategui combaten a la secretísima y poderosísima Hermandad de los Hombres Puros, una especie de Club Bilderberg en macarra.


    En esta ocasión, la mayor parte de la acción transcurre en Argentina donde se nos muestra la zona del glaciar Perito Moreno, el edificio Barolo (misterioso y masón), y la zona de chabolas Villa 31.

    Hay acción y misterio a kilos. Pero, al final, la conclusión sobre la hermandad es un tanto larga, pesada y poco convincente. La novela es potente y está muy bien estructurada, pero finaliza como una escopeta de feria. Tanto Dante para tan flojo final, sobra.

    Sin embargo, esta segunda trilogía de Pérez Gellida es de sobresaliente, imprescindible para los amantes de la novela negra y del misterio.

domingo, 28 de mayo de 2017

'El salto del caballo', de Ricardo Alía: buenísimo

    "-        ¿De verdad crees que entre alguno de estos locos está el asesino?

    -Nunca hay que menospreciar la mente humana, la maldad del hombre es infinita y nunca hay que dar nada por supuesto. Recuerdo un caso en Madrid de una anciana que llamó a urgencias porque su nieta no podía respirar. Cuando llegaron los de la asistencia sanitaria no pudieron hacer nada por salvar a la niña. Cinco años tenía. Su abuelita, que todos los días la recogía del colegio y la llevaba al parque, la había estrangulado, y luego se había sentado en la cama a esperar a los de la ambulancia. Dijo que oía voces y que lo había tenido que hacer".

    Ricardo Alía pone fin a la 'Trilogía del Zodiaco', crímenes y misterio en San Sebastián, con la mejor obra de las tres: 'El salto del caballo', un perfecto colofón a esta tremenda pieza de ingeniería de la novela negra y policíaca en español.

    "Sí -corroboró Max-. Yo tampoco lo creo capaz, y tampoco veo una relación con los otros. Pero repito que nunca hay que fiarse. Todos podemos llegar a matar en un momento dado, solo que unos alcanzan ese momento, ese punto, más fácilmente que otros. El punto de inflexión es diferente en cada persona. A algunos, por más que los provoquen y que les sucedan cosas, les cuesta mucho llegar a ese punto".


    Las nuevas aventuras de este Harry Callahan hispano que es Max Medina están repletas de suspense, asesinatos con extraños mensajes, teoría de la conspiración y el regreso a un pasado anclado en la Guerra Civil

    "-¿Qué quieres que busque?. ¿porno?
        -Un teléfono -respondió Max.
        -Línea erótica, ¿chicos o chicas?
        -De una persona mayor que vive al otro lado del charco, en Colombia -añadió Max ignorándola.
        -¿No tendrás un hijo secreto, verdad? Porque no podría ocultárselo a Cristina. Me daría mucha pena, pero tendríamos que dejarte. Te morirías solo y triste".

    El caso/s que debe resolver junto a su inseparable -y rodeada de inseguridades- agente Erika López se van enredando a medida que se despliega esta inteligentísima trama, a la que, por si no faltasen problemas, se añade un exnovio paranoico de Cristina, la novia embarazada de Max.

    Es una historia intensa, que se lee del tirón, que engancha y alcanza el alma. Muy bien narrada y repleta de lo más negro de la novela policíaca de crímenes y contubernios en la oscuridad.

sábado, 20 de mayo de 2017

'Besar al detective', de Élmer Mendoza: bestialmente buena, imprescindible

    
    "No te entiendo, Zurdo Mendieta, primero me traicionas y después me sacas del infierno, ¿qué pretendes? Fue divertido, ¿no? Cabrón, ¿no has visto cómo estoy? Dicen que yerba mala nunca muere. Falso, a todos nos va a llevar la chingada. Samantha Valdés, no sé por qué te apoyé en esta madre, tengo claro que no quiero tener tratos contigo, que jamás seré de tu gente, que me cae de a madre lo que haces. No exageres, Zurdo Mendieta, ni tu vida no la mía son lineales, nos movemos al son que nos tocan, a poco no. Aunque no me guste, reconozco que de vez en cuando bailamos la misma pieza".

    Muy buena. Potente. Poderosa. Intrigante. Conmovedora. Descarnadamente brutal... como la vida misma. Esta es una novela sin concesiones, sincera, cruda y directa. Nos enamoraremos de la inocencia, realismo y humanidad del detective de Cualiacán Edgar 'Zurdo' Mendieta, al servicio de un Estado fallido, el mexicano, y con peligrosas amistades, como la capisa del temible y todopoderoso Cartel del Pacífico, Samantha Valdés.


    "Saliendo de la clínica Quiroz lo interceptó. Zurdo, no me salgas con que la ciudad es un infierno y están haciendo lo posible, ¿qué es lo que pasa realmente? Cagatinta, desde hace tiempo este país es un tumor a punto de reventar, me encantaría llorar contigo, ir a tu programa y quejarme amargamente, pero no loo haré, eso le corresponde a otros".

    No hay buenos ni malos. Hay malos con parte de bueno y buenos con parte de malo. Hay mucho gris. La gente trata de sobrevivir en un juego loco de encarnizadas peleas por el poder, traiciones, alianzas contra los adversarios, sobornos... Un mundo en pleno movimiento y destrucción que, sin embargo, jamás se destruye, solo se transforma. Y la violencia cada vez campa más a sus anchas.

    Amor y sexo también hacen su aparición como si fueran la única salida temporal a la inevitable e inexorable muerte.

    Muy buenos son los libros de Mendoza sobre 'El Zurdo', servidor de la ley alejado de los corruptos, pero que, por cosas de la vida, acaba junto a ellos. Es un tipo agraciado, que vive solo, que come a deshoras, con un punto de socarronería, valiente, inocente y que ama el buen rock estadounidense, ese que escucha a todas horas en su carro Jetta.

   "Un hombre que mata debe saber hacerlo consigo mismo". "(...) es absurdo morir de estrés cuando se podría morir tranquilamente de un balazo".

    Imprescindible y totalmente adictivo.

    PD: Hay bastante lenguaje de jerga mexicana y una narración de corrido que, sin embargo, no echan atrás, todo lo contrario, enganchan hasta límites insospechados. Lo que actualmente ocurre en el país centroamericano se refleja a la perfección en la saga-serie de Élmer, sabio escritor, repleto de filosofía y, pese a todo, humor y ganas de exprimir la vida hasta el último aliento. Órale!!!

jueves, 18 de mayo de 2017

'Los niños que ya no sonríen', de Fran Santana: no está mal, pero le falta algo

    'Los niños que ya no sonríen', de Fran Santana, es una novela que se lee con ganas, hasta que ves que todo sale demasiado bien y compruebas que el demiurgo malo que mueve todos los hilos es poco creíble.

    La trama es algo así como 'Saw', donde un tipo malo, pero justiciero, mueve los hilos de una historia en el centro de la cual introduce a un agente de la ertzaintza y a su exmujer, quienes deben decidir en diferentes momentos de la historia qué personas deben morir y cuáles vivir. Todo ello bajo la amenaza de sufrimiento para sus seres más queridos.

    Entre medias, empresarios corruptos, amantes de las violaciones, y seres malignos que, poco a poco, son exterminados por un asesino oculto, quien manipula al policía y a la pequeña empresaria.

    Lo dejé antes de llegar a la mitad porque ya me aburría. Todo encaja demasiado bien. El malo es como un superhéroe que todo lo sabe, que se mete en todos los ordenadores, que lo ve todo... un cansino que poco aporta a la trama... es que es muy plasta y brasas!! 

    No puede ser que en medio de la nada aparezca una moto con las llaves puestas para que la pequeña empresaria pueda dirigirse a su próxima prueba. Ni que una llave primordial esté colgada de un clavo justo en el lugar donde ocurre un asesinato.

    Al final, aunque el libro está bien narrado, los personajes prometen y la acción está bien reflejada, me aburrí. Y no pintaba nada mal. Que sea otra persona la que disfrute -o no- de esta novela negra ambientada en Bilbao y con aires de venganza a lo Charles Bronson.

    Le falta algo...

lunes, 8 de mayo de 2017

'Los maléficos', de Ross MacDonald: no es su mejor obra

    "Duerme el largo sueño; los maléficos acumulan fatigas y calamidades a nuestro alrededor".

    Aquí pulula un Lew Archer que carece de atractivo. Es un detective como cualquier otro, salvo alguna frase ingeniosa. La trama, aunque oscura y decadente, como mandan los cánones, tiene poca chicha.

    "Las mujeres altas sentadas detrás de un escritorio siempre me han turbado, de todos modos. Probablemente, la cosa se remonta a la vicedirectora del instituto Wilson, que veía con malos ojos el cebo vivo que yo solía llevar en el termo de mi almuerzo, así como otras muestras de mi ingeniosidad".

    Aparecen personajes atrapados en el alcohol, la lujuria, la enfermedad mental y la codicia. Un atractivo en una obra en la que queremos saber quién o quiénes son los asesinos. Pero ahí se queda. Los diálogos no son excesivamente ingeniosos y las mujeres fatales parecen salidas del mismo molde aburrido y típico.

    "Codicia, odio y esnobismo -dijo-. Todas las personas que han vivido en esa casa se han vuelto codiciosas, malévolas y esnobs. Exceptp Carl. No es extraño que no pudiera soportarlo".

    El malo es quien menos nos esperamos en esta crítica a los ricos por fuera y podridos por dentro de California. Decadencia y crítica social en una novela que considero menor entre las de MacDonald. La recomiendo para los amantes de este escritor y de Archer, pero ni mucho menos es imprescindible. 

    "En cierto modo sí estaba asustado. Zinnie era una belleza rubia y dura que combatía contra el mundo con dos armas, el dinero y el sexo. Ambas le habían estallado en las manos, dejándole cicatrices. Las cicatrices eran invisibles, pero yo podía sentir los tejidos muertos. No quería ninguna parte de ella".

viernes, 5 de mayo de 2017

'Un gángster en Berlín', de Volker Kutscher: bueno, pero...

    He de reconocer que es un buen libro, perfectamente escrito... pero no me ha enganchado, no sé si tiene algo que ver la tradicional frialdad teutona... no sé.

    El protagonista de esta historia, en la capital de Prusia en 1931 es el comisario -como si fuera un inspector jefe- Gereon Rath, un ser extraño, que no acaba de llegarme al alma. Demasiado espurio, ambiguo y como atontado. Con su perra en tareas de servicio y su novia Charly metiendo las narices en asuntos policiales.

     Por si fuera poco, debe vigilar las 24 horas del día a la puerta de su habitación en un hotel del lujo al mafioso americano Goldstein, investigar a bandas mafiosas locales metidas en una guerra fraticida, buscar a un posible agente asesino de un joven ratero...

    Hecho en falta más pasión, vehemencia y entrar en esa época de nazis matones por las calles, comunistas en pie de guerra y judíos en el punto de la diana. Que sí aparecen, pero de soslayo.

    Lo siento, es un buen libro, que dejé a la mitad, porque no me ha llenado y si uno no se divierte con la novela negra/policíaca, lo mejor es dejarlo: hay cientos de obras que nos esperan con sus páginas abiertas.

lunes, 24 de abril de 2017

'Soy Pilgrim', de Terry Hayes: la bomba

    'Soy Pilgrim', de Terry Hayes, es una mezcla de 'Seven' con 'El espía que surgió del frío', adaptado al siglo XXI y marcado por el 11-S. El protagonista, un camaleón, asesino, listísimo, preparadísimo y muy frío, forma parte de la red gurbernamental estadounidense más secreta del Estado. Ni siquiera la CIA o el FBI saben de su existencia.

    A partir de ahí, tras abandonar el servicio a los 30 años de edad, regresa a la investigación de carambola para ayudar al héroe del 11-S, detective de Nueva York, el cojo y más que competente Ben Bradley para indagar en un caso de asesinato extrañísimo, sin huellas, macabro y de muy difícil solución, cometido sobre una mujer en un hotel-antro de Manhattan.

    Paralelamente, Scott Murdoch, uno de los múltiples nombres tapadera del espía estrella, deberá buscar la pista invisible de 'El Sarraceno', un exmuyahidín, enrolado en la guerra santa y con un plan infalible para golpear a EE.UU.

    Este libro es pura dinamita. Sus numerosos puntos de vista son originales y enriquecedores. Los personajes están muy logrados. La narración es muy cinematográfica. Los cambios de ritmo son perfectos. Las subtramas son interesantísimas. 

    Es una novela que atrapa. Absorbe. Se devora pese a sus casi 900 páginas. Es casi una obra maestra. Hay acción, suspense, misterio, muchas muertes, dureza... Es más que entretenida. Provoca adicción. Es una de las obras imprescindibles.

jueves, 20 de abril de 2017

Decepciones de novela negra: libros que no recomendaría jamás (II)


    'La señora de la mafia', de Juan Martorell, es un libro que empieza con fuerza, pero poco a poco se va desinflando, como un globo de aire vacuo.

    Hay diálogos, sobre todo, entre la protagonista y el jefe de la mafia que son infantiles y poco creíbles.

    Pese a ello, la primera mitad de la obra es interesante. Queremos saber en qué quedará la venganza de la primera jefa mafiosa de una familia de Nueva York.

    Lo peor: los tópicos en la vida de esta especie de 'Cenicienta' del siglo XX.

    Lo mejor: es una novela para pasar el rato, entretenida, pero no es una obra 100% de novela negra.

'La mirada del observador', de Marc Behm: extraña

    No se puede negar su originalidad, pero es muy rara. 'La mirada del observador', de Marc Behm: extraña. La primera parte es una continua persecución de una viuda negra por parte de un detective desquiciado llamado 'El Ojo'. 

    A la mitad, cuando descubrimos quién es realmente esta mujer de 25 años, de 1,75, ojos azules y belleza espectacular la historia de torna más que interesante. 

    Pero el último cuarto del libro retoma la fatigosa y ya aburrida -por tantas veces vista, leída y observada- persecución del detective de esta mujer a la que defiende sin dejarse ver y libra de todos los malos pese a ser un asesina sin escrúpulos.

    Dejo el libro en la página 178 porque ya me he agobiado, cansado y aburrido y hay demasiadas obras, que realmente me tocan la patata, por leer.

    Lo mejor: la originalidad.

    Lo peor: es muy cansina.

'El Alien', de Ken Bruen: una borrachera de sandeces

    Con este libro me he hecho un lío. 'Maderos', esa obra maestra de Ken Bruen, sobre tristes perdedores, nada tiene que ver con 'El Alien', salvo el humor negro y cáustico.

    Esta diseñado como capítulos relacionados entre sí, pero con una continuidad extraña. Hay situaciones extrañas y poco comprensibles. Como si el autor quisiera ser demasiado original yacabara siendo el creador de un galimatías difícil de seguir.

    Y no solo eso. Todo está deslavazado. Cada uno por su lado con lo que la línea narrativa se rompe y se pierde en nimiedades.

    Solo se salva el mundo de policías y criminales barriobajero, violento y bastante salvaje.

    La figura del 'alien' con su bate de béisbol es poco creíble. Ken Bruen se ha desmadrado y ha perdido la chaveta en esta obra tan poco dotada de sentido como de gracia.Lástima.

    Lo mejor: el loco universo de Bruen.

    Lo peor: estira tanto la extravagancia que se convierte en un mal chiste.


'Tiempos de hielo', de Fred Vargas: decepcionante

    Ya me pasó con una obra suya anterior. No le vi la gracia. Y la debe de tener cuando es una de las autoras con mayor prestigio y reputación.

    'Tiempo de hielo' me ha parecido una ópera bufa. Con unas situaciones que quieren ser entre trágicas y cómica y se quedan en esas estampas de las películas de Jaimito de los 80.

    Es una bufonada, con escenas que buscan el surrealismo, y se quedan en la tontería, como cuando en 1982 vi 'El hombre orquesta' de Louis de Funes. Y esta me hizo gracia. En cambio, el libro de Fred Vargas es, para mí, una chorrada tras otra con pretensiones que quedan en nada o en el absurdo más ridículo.

    Al final no sé si Adamsberg es listo o tonto, lo mismo me pasa con el comisario Boourlin y el comandante 'calculadora humana' Danglard. Saltan en dos frases del infantilismo más absurdo a la mayor genialidad por obra y poca gracia de la autora.

    Desde luego, Vargas no es mi tipo. Enhorabuena a sus seguidores, pero yo no le cojo la gracia, el sentido, ni ná de ná,

    Lo mejor: la fama de Fred Vargas.

    Lo peor: excesivamente pretenciosa y sin interés. 

'Una noche sin sombras', de Gisa Klonne: rara, flojita

    En numerosos foros y páginas web leí que era la revelación, la última esperanza blanca de la novela negra germana, y a mí que me ha parecido algo tostón el libro de Gisa Klonne.

    El inicio de 'Una noche sin sombrases como llevar una caraja de 20 pisos, que te despierten y te llevan a ver una carrera de caracoles en medio de un humedad que hiede.

    No sé si la historia se anima luego, pero no tiene visos. No he pasado de la página 19. La inspectora Judith Krieger es cargante y rarita, mucho. Y los que la rodean son por el estilo.

    Es como esas decenas de libros policíacos escandinavos que ni fu ni fa, sin alma, ni fuerza, ni brío. Todo muy oscuro, pero en plan oscuro de gris, aburrido. 

    Demasiados párrafos descriptivos que nada dicen ni aportan a la trama.

    Pues nada, a por otro libro de los miles que hay más atractivos que este en el riquísimo mundo de lo negro. 

    Lo mejor: no lo sé.

    Lo peor: es un tostón sin pies no cabeza.